HISTORIAS QUE INSPIRAN; RUNNER

Historias Que Inspiran Maraton

Cada maratón es una experiencia y enseñanza de vida. Recuerdo que me anoté al maratón a lo largo del maratón el pasado doce de diciembre del dos mil quince, en el que nos entregaron una tarjeta de prepago la que contenía un folio que debíamos ingresar a una página, al intentar hacerlo me aparecía que el código ya estaba utilizado, mande múltiples correos solicitando ayuda y de esta forma pasaron los meses hasta el momento en que al fin en el mes de noviembre del año en curso, me comentaron que debía abonar la diferencia de cuatrocientos pesos debido que había pasado el tiempo, la pagué en la entrega de números y me entregaron el bulto.

Por las prisas y compromisos con la familia no examiné que viniera el número de contendiente con lo que ese día entre posadas, compras y festivales de mis hijos, llegué a casa a media noche, como toda corredora preparé mis cosas ya antes de dormir al sacar el kit venía todo menos el número para el Maratón.
No sé si conozcan esa sensación que sientes que el planeta se viene abajo, la verdad raras veces la he experimentado, me decía: “¡no puede ser! ¿por qué razón?, ¿por qué razón?, ¿por qué razón me pasa todo?”.
Debo comentar que hacía quince días me había caído de forma brutal en una carrera en Chipinque, con lo que no había entrenado por estar lesionada. Procuré el bendito número por toda la casa, camioneta etcétera, y angustiada mandé un mensaje a las 12:30 pm al comité organizador del maratón comentándoles que había perdido mi número, no dormí, me la pasé viendo si me habían respondido y nada. Le comenté a mi esposo que había perdido el número y que no sabía que haría, quizás lo había dejado en la casa de mi suegro…no sé, piensas en todo y en todos y cada sitio donde estuviste con lo que puse alarmas y traté de reposar.
Llegó el día y sin número le mandé mensaje a mi Entrenador comentándole lo que me había pasado y le pregunto: “Adrián ¿va a ser señal de Dios?”, como siempre y en toda circunstancia me dijo: “necia, mejor no lo corras a fin de que te recobres bien”, a lo que contesté: “lo bueno es que tienes puras mujeres necias”.
Decepcionada me fui a acostar de nuevo y abracé a mi esposo. “No sé qué hacer”, le murmuré al oído, solo sé que me paré de la cama y le comenté: “llévame a casa de tu papá a buscar el número y si no está, de esta manera lo correré, un número no va a impedir que lo corra y una medalla no cambia el valor de las personas ni te prueba de lo que eres capaz de hacer, esto es mío y lo viviré en grande”.
No estaba el bendito número y llegué justo cuando todos salían, me dispuse a cruzar la línea de salida no sin ya antes acompasar 2 relojes Garmin y mi celular que fuera marcando la senda y km recorridos. Tomé fotografías de cada puesto de abastecimiento, debo confesar que me sentía intranquila si me dejarían cruzar la meta o bien no, no obstante, pensaba: “me preparé tanto tiempo psicológicamente para esta celebración que con medalla o bien no voy a gozar cada km recorrido, eso es un maratón, una enorme celebración en la que festejas todas y cada una esas horas de entrenamientos”.
Como siempre y en toda circunstancia mi esposo y mi hijo estuvieron conmigo, cuando crucé la meta, vino mi primer obstáculo puesto que no me dejaban pasar por el hecho de que no traía número, mostré los recorridos, solicité que me dejaran charlar con algún encargado, creo que me vieron tan agobiada que admitieron, cruce cuatro filtros, charlé con múltiples personas contando exactamente la misma historia hasta el momento en que intervino alguien que comentó: “Lic, el día de ayer múltiples bulto no traían el número y ciertos corredores se estaban retornando a reclamar”, fallo mío de no haber verificado mi bulto, de esta manera logré mi medalla y lo único que puedo decir es que no importa los obstáculos que halles en el camino, tanto en el maratón como en tu vida debes hacer todo cuanto esté en ti para derruirlos.
Les comparto esto por el hecho de que para mí es la mejor página y comunidad que tenemos como mujeres atletas en la que nos damos cuenta que no estamos solas, que cada una de nosotras somos únicas y valiosas sencillamente por el hecho de que hacemos que las cosas sucedan, con agradecimiento por un año más en mi vida y como atleta con sus consejos, artículos de valor y guía nos aportan importantes cambios en nuestra vida.

Add your comment

Your email address will not be published.